sábado, 22 de febrero de 2014

Y esto es así.

Totalmente desnuda. Como si te hubieran quitado la ropa que te cubría y te protegía y estuvieras al descubierto.
No se bien si es porque me han quitado a una persona, o porque me han quitado todo lo que siento. Todo. Alegría, amor, cariño, ilusión, pero también tristeza, dolor, rabia, odio.
No siento nada.
Es muy duro cuando lo das todo por una persona todo. Se lo dices y no te cree, no se da cuenta, o al menos no quiere hacerlo. Como tienes todo el contra y aun sigues, mar adentro, mar adentro.
Lo que no sabes es que estás tu sola en ese mar. Sola.
No pretendo que quede bonito. No quiero que sea esa típica entrada metafórica llena de frases que coges y pones en twitter o que te escribes en un cuaderno. Hoy solo quiero decir lo que llevo dentro.
Era la persona más bonita que he visto nunca. Tanto por fuera como por dentro, la más bonita. La conocí casi por casualidad, la casualidad más bonita. Una cosa llevó a la otra y al final me enamoré.
Tuve la suerte de que la tuve a mi lado bastante tiempo, aunque menos del que quería la verdad.
Sentí cosas que, bueno, podéis tacharme de cursi pero me da igual. La quería y eso es así.
Pero las relaciones se acaban y esta no iba a ser menos.
Aún así día tras día miraba para ver si estaba bien.
Ah, ¿lo que sentía? nada lo típico. Con sus besos se me paraba el mundo, me encantaba hundirme cuando me daba un abrazo o sentarme encima suya como si fuera un bebe. Me encantaba cuando nos picábamos y nos íbamos pegando por la Gran Vía. Oh, eso sí que era genial. Y ni que decir tiene los días en su casa. El puto paraíso. Nadie nos miraba, nadie hablaba, solo estamos en su casa, a veces en silencio, a veces besándonos, a veces riéndonos, pero sin importar nada más. Yo creo que ha sido una persona que me llenaba.  Me encantaba verla sonreír, tenía una sonrisa preciosa. Pero preciosa de verdad. Hubiera dado la vida por ella, queria tenerla al lado todo el tiempo, quería hacerla feliz de verdad. Que se sintiese especial, porque lo es.
Me hacía cosquillitas con sus mensajes, con sus caricias con su todo.
No pondré ni imagen con esta entrada, porque ninguna se puede igualar a ella.
Y se que la echaré de menos, se que la seguiré queriendo.
¿Que por qué hablo en pasado? No lo sé ni yo.