jueves, 23 de enero de 2014

Entre paréntesis.

Que triste es ese último beso
que das, sin saber que lo es. Ilusa, besas pensando que en un par de dias, cinco a lo sumo volverás a dar otros tantos (ojalá). Pero esos dos días nunca llegan y esos besos se quedan en el aire. Ilusiones con complejo de espejismo que crees (deseas) ver pero no ves. Ese beso corriendo antes de subir al metro, fue el último.
¿Ese abrazo espontáneo en mitad de la Gran Vía? ¿Esas conversaciones entre risas en el parque que acababan en cosquillas? Ya no volverán (o quizá sí). Eso, querida (pequeña) astronauta, fue el último.
Que irónico. Yo, que siempre decía "Eh! último no, penúltimo, siempre penúltimo" y me iba a casa; ahora me ahogo por ese 'pen' que me sacaba a flote.
Porque ese pen ya no está.
Se (v)a. H(u)ye y s(e) acorra(l)a. Se (v)a. (E)scondido bajo un punto y final, cuando lo único que quiero es que sea ese texto entre paréntesis (..).

lunes, 13 de enero de 2014

Estrellas no, lunares.

No me habléis de sueños si no la habéis mirado mientras duerme, como su respiración sube y baja en su pecho porque está en calma, tranquila, como tiene los ojos cerrados y está vulnerable como una niña pequeña, sonriendo por algo que está soñando (aunque, ahora que lo pienso, al verla así, no se cual de las dos está soñando).
No me habléis de música si no habéis escuchado su risa tumbada en el césped mientras la estas haciendo cosquillas.
Que a mi el sol, me gusta más cuando se refleja sobre su espalda desnuda y lo veo desde el otro lado de la cama.
¿Para que contar estrellas si puedo contar sus lunares? Uno a uno, poco a poco, formando lineas y dibujos jugando como un niño que persigue los globos que guardan sus sueños.
No me habléis del Taj Mahal, ni de la Torre Eiffel en invierno. Yo he visto su sonrisa entre beso y beso y para mí, esa es la octava maravilla.
No me habléis de una casa en el Caribe con hamacas un buen Bloody Mery en mano, porque para mi el paraíso, es una noche de invierno con ella abrazándome en el sofá, con una taza de cola-cao en la mano y viendo una peli bajo una manta.
Que queréis que os diga, que el cielo estrellado es muy bonito, pero a mí el negro me gusta más en sus pupilas dilatadas.
Que para cielo sus ojos;para paisaje su cuerpo; y para amor, el suyo.




sábado, 11 de enero de 2014

'Cuando estamos juntos lo del tiempo es relativo..

...cuando no estás se pasa lento, a tu lado es un suspiro'..Y tanto.
Miro el reloj y solo han pasado cinco minutos desde la última vez que comprobé la hora. La tarde se me hace eterna si no tengo tus risas, tus locuras, tus frases sin sentido y tus te quiero repentinos.
El Sábado es casi insoportable. Misma rutina. Perder el tiempo (cuando antes solía perderme contigo), pero el tiempo no pasa, me pierdo yo. Lento. Noto el tiempo pasar pero pasa lento, cuesta.
Contigo al lado ni me daba cuenta que habían pasado cuatro horas. Corríamos a contrarreloj bajando Gran Vía, nos burlábamos del tiempo, a la vez que le rogábamos por esos "cinco minutitos más", más lentos. Y es que entre risa y risa no te das cuenta que el tiempo corre. Pero ¡Qué importa! Joder, era a tu lado.
Y se paraba, me dabas ese beso y el tiempo se paraba. Solo estábamos tu y yo, y el tiempo se paraba, no corría. Me abrazabas y ese momento está congelado (ya no nos lo quita nadie).
Que curioso (y traicionero) es el tiempo. Ahora que no estás se me hace eterno, y cuando estaba a tu lado solo quería que no fuera tan deprisa.
Solo quería que esos paseos por Gran Vía duraran horas, que las tardes en el sofá abrazándote fuesen eternas y que ese beso que me paraba el mundo, no parase.






miércoles, 1 de enero de 2014

Vivir #Definiciones

Vivir. Dícese del tiempo transcurrido resultante de la unión de cada sonrisa, escapada sin sentido, abrazo dado necesitado no pedido.
Paso del tiempo tras cada calada de aire, suspiro, gemido, susurro al oído.
Conjunto de caricias disimuladas, te quieros a escondidas, miradas fugitivas.
Contar y unir los lunares de su espalda.
Carcajadas al aire cuyo viento no se lleva sino que permanece.
Dícese del fenómeno que se siente cuando la ves despertar por la mañana.
Lugar entre su clavícula y su pecho en el cual reposa mi cabeza.
Sentimiento surgido cuando su cuerpo se une al tuyo, como sus manos recorren tu cuerpo y sus labios tu cuello mientras hacéis el amor.
Vivir es destaparla los ojos y ver su cara de sorpresa.
Vivir es verla sonreír, verla poner morritos delante del espejo subida en el lado derecho del sofá (porque el izquierdo es el mío).
Irónicamente, vivir es que te mate a cosquillas, que te mate a besos, que te mate a caricias.
Vivir es ella.