Ha llegado la hora de decirte adiós, incluso antes de empezar. Que sepas que lo que podía darte yo, ninguna mujer te lo puede dar. Que ver la Luna es muy bonito, pero tocarla con los dedos desde un tejado del barrio de Malasaña, es otra cosa. Me tuviste noches y noches pensando en como tus manos se movían siempre que hablabas o como te mordías el labio cuando mirabas el mio. Te voy a confesar que incluso, hubo una noche (a la mierda, todas y cada una de ellas desde ese puto Febrero) que pensaba en como seria tus manos en mis caderas y mi cintura en la tuya al ritmo del Flaco de Ubeda. Y ahora las noches las voy a pasar con dos copas de mas echándote de menos, pero así las ojeras están justificadas y no tienen tu nombre, tal vez si. Y total, un polvo sin musica tampoco es un pecado. ¿Sabes lo que sí es un pecado?
La gula por quererme sin tenerme.
Lo ebria de amor que he estado por tu culpa, y ahora, que puta es la absenta.
La lujuria en tu cabeza matándome a polvos en tu habitación, que alguna vez hasta me pareció escuchar un gemido.
Que vanidosa que fue la Luna al iluminarnos. (Mal)dita noche.
Ahora podría estar matándote a besos y sin embargo aquí estoy, cigarro en mano (menuda metáfora,). Llegados a este punto, ¿que mas da?
Seria otra cosa si habláramos de la ira que me posee al verte en brazos de otra.
De tu tristeza porque en alma y mente, mi sonrisa te las deja locas.
De la pereza que le da enfrentarse a una gata con 7 vidas ( ahora 6, para que engañarnos).
Y de la puta soberbia de esta última copa que no entra.
Porque para noveno pecado, ya estas tu.
La gula por quererme sin tenerme.
Lo ebria de amor que he estado por tu culpa, y ahora, que puta es la absenta.
La lujuria en tu cabeza matándome a polvos en tu habitación, que alguna vez hasta me pareció escuchar un gemido.
Que vanidosa que fue la Luna al iluminarnos. (Mal)dita noche.
Ahora podría estar matándote a besos y sin embargo aquí estoy, cigarro en mano (menuda metáfora,). Llegados a este punto, ¿que mas da?
Seria otra cosa si habláramos de la ira que me posee al verte en brazos de otra.
De tu tristeza porque en alma y mente, mi sonrisa te las deja locas.
De la pereza que le da enfrentarse a una gata con 7 vidas ( ahora 6, para que engañarnos).
Y de la puta soberbia de esta última copa que no entra.
Porque para noveno pecado, ya estas tu.

